Hoy, 21 de mayo, recordamos con gratitud el aniversario del fallecimiento de la Madre Concepción Dolcet y Sellarés (1842–1918), primera sucesora de la Beata María Ana Mogas y figura clave en la historia de la Congregación de las Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor.

Durante los años en que estuvo al frente de la Congregación, su liderazgo fue decisivo para consolidar, organizar y expandir la obra educativa y asistencial, llevando su misión hacia las periferias y respondiendo con generosidad a las necesidades de su tiempo.

Concepción Dolcet defendió con convicción una educación integral, recordándonos que «de nada sirve enseñar todas las ciencias del mundo si no se educa el corazón de las personas». Una intuición profundamente actual que continúa inspirando nuestra tarea educativa y evangelizadora.

Hoy, dos de nuestros centros educativos llevan con orgullo su nombre y mantienen vivo su legado:

  • Centro de Educación No Formal Madre Dolcet, en Moreno, Argentina
  • Escuela Madre Concepción Dolcet, en Luanda, Angola

Desde el centro de Argentina nos comparten algunas propuestas para realizar una actividad sencilla y significativa con los alumnos, partiendo de una pregunta que sigue interpelándonos: ¿Qué queremos decir hoy cuando hablamos de “educar el corazón”?

En este día especial, felicitamos con cariño a ambas comunidades educativas, que celebran su fiesta manteniendo viva la memoria, el ejemplo y la herencia espiritual de esta gran mujer, cuya vida continúa iluminando nuestra misión.

CÓMO EDUCAR EL CORAZÓN HOY –  Actividad propuesta por el Centro M. Dolcet de Argentina

PDF – Resumen de la actividad