Una vida…

13 de enero 1827

Nace Mª Ana en el hostal de EL Lledoner (Granollers) Barcelona.
Tercera hija de cuatro hermanos. Con tan sólo 7 años de edad, en 1834, fallece su padre. Poco después, en 1840, fallece también su madre. Con apenas 13 años, María Ana queda sola. Su madrina de bautismo, Dª María Mogas, viuda y sin hijos, se la lleva a Barcelona a vivir con ella.

Años de adolescencia y juventud en la capital condal, años de crecimiento a todos los niveles: formación cultural, madurez humana, vida de fe… Participa activamente en la Basílica de Santa María del Mar. María Ana, que desde muy joven sabe qué es el dolor, se configura como una joven compasiva.

 

 

1848

Es a finales de este año cuando María Ana, con 21 años, se entera que dos capuchinas exclaustradas se dedican a educar a niñas pobres Se llaman Isabel Yubal y María Valdés. Las orienta el Padre José Tous, capuchino exclaustrado.
María Ana siente que el Señor la llama a unirse a ellas.

 

Una obra…

13 de junio de 1850

Contando María Ana 23 años, deja todo para seguir su vocación.
Se dirige a Ripoll, donde las jóvenes capuchinas han abierto una escuela. Es preciso encontrar un estilo de vida. Comienzan eligiendo superiora, saliendo por unanimidad Mª Ana. Es desde el primer momento, la persona indicada a orientar la naciente Congregación.

Junio de 1851

María Ana emite los votos de pobreza, castidad y obediencia como franciscana y queda al frente de la pequeña fundación con 24 años, quedando al frente de la pequeña fundación.
Poco a poco a medida que se van incorporando nuevas jóvenes y se solicita su presencia en diversas localidades, iniciándose lentamente la expansión.

 

 

Fundaciones

  • Capellades (Barcelona, 1858),
  • San Quirico de Besora (Barcelona,1859), Barcelona (1862).
  • En 1865, María Ana llega a Madrid, Ciempozuelos, para abrir una nueva
    comunidad.
  • Madrid Capital. Educación cristiana de niñas pobres y desamparadas.

1871-1872

La distancia y fundación en Madrid han sido ocasión de malentendidos. Esto conducirá a un creciente alejamiento, agravado por la muerte del Padre Tous en 1871. En 1872, momento de máxima distancia entre ambas zonas, unas y otras presentan, por separado y ya con significativas diferencias internas, nueva redacción de Constituciones, en un caso al obispo de Barcelona, en el otro, al Arzobispo de Toledo.
La Madre Mogas al frente de las hermanas de Madrid, centra ahora su acción en la configuración decisiva del Instituto. En medio de este proceso se van abriendo cada vez más casas a lo largo de la geografía española.

 

Un carisma…

“La educación de niñas pobres y desamparadas”, la atención a los enfermos “hospitalizados o en sus domicilios” así como otras obras de caridad que los prelados de los respectivos lugares aconsejaren, establece como fines del Instituto.

Vida intensa la de María Ana en la que se suceden numerosos acontecimientos. A sus 51 años (1878), se ve afectada por un primer ataque de apoplejía que la llevará a un gradual agotamiento.

A finales de mayo de 1886, muy enferma ya, se retira a la villa de Fuencarral, en donde muere el día 3 de julio de este mismo año, a las 12 de la mañana. Tenía 59 años. Sus últimas palabras recogen toda una vida de fidelidad y de entrega. Serán un auténtico tesoro espiritual para el Instituto:

“Amaos. Caridad, caridad verdadera.
Amor y Sacrificio”