Nuestras hermanas Alcira y Reina, junioras fmmdp, que participaron como voluntarias en el Congreso de Vocaciones, nos transmiten la experiencia vivida.
La pregunta que nos hacemos como iglesia española hoy… ¿Para quién soy?
El Congreso de vocaciones celebrado estos días en Madrid Arena, ha sido sin duda alguna una gracia que el Espíritu Santo nos concede para preguntarnos una vez más sobre la razón de nuestro ser como creyentes católicos y como Iglesia.
Considero que esta pregunta orienta y guía nuestros pasos, he aquí la importancia de detenernos a lo largo del camino para preguntarnos una vez más ¿Para quién soy yo? ¿Cuál o quién es la razón de mi existir?
Precisamente, durante estos tres días todos los bautizados desde sus diversas vacaciones: matrimonios, laicos, religiosos, sacerdotes, hemos constado una vez más que nuestra vida es una misión y para la misión; hemos redescubierto la importancia de vivir nuestra vida como vocación y misión.
En lo personal ha sido una experiencia de Iglesia muy rica, donde cada uno, desde su vocación particular, tomó conciencia de la importancia de crear, suscitar una cultura vocacional en nuestra sociedad española y en especial en los más jóvenes, quienes se encuentran en búsqueda de sentido de la vida.
Nuestra vocación tiene su origen en el bautismo, he aquí la importancia de redescubrir nuestra vocación de hijos de Dios. Tenemos un Padre/ Madre que nos ama, nos llama y nos envía a la misión.
¡Feliz de construir Iglesia Sinodal en este año jubilar!
Reina D. Hernández
Para mí ha sido una experiencia satisfactoria, ya que he participado en muchos encuentros, pero siempre recibiendo. Sin embargo, esta vez me ha tocado servir, acoger, acompañar, orar…
Por otro lado, encontrarme con cada persona significó para mí encuentros de sinodalidad. También me gustaría resaltar que trabajar en equipo por una misma causa ha sido un éxito, porque se crean lazos de fraternidad y porque también se construye iglesia.
Al mismo tiempo, escuchar de los congresistas un GRACIAS, también marcó el testimonio, el servicio y la entrega. Esto me hace decir que salir de uno mismo para ir al encuentro del otro tiene sentido.
Alcira Álvarez
