Celebración Pascual en la Comunidad de Maianga – Luanda
¡Cristo vive! Y con Él renacen en nosotros la esperanza, la alegría y el deseo de ser luz en el mundo.
Con este espíritu pascual, la comunidad de Maianga se unió a la Familia Carismática para celebrar la Pascua junto a toda la comunidad del Centro de San Víctor, en Luanda.
La celebración se desarrolló en un ambiente de profunda fe, comunión y fraternidad. Momentos de oración, alabanza, proclamación de la Palabra y cantos, marcaron el encuentro, fortaleciendo los lazos de unidad entre los participantes.
La alegría pascual se vivió de manera intensa, especialmente en la convivencia entre diferentes generaciones, testimoniando que Cristo resucitado está vivo en medio de su pueblo.
Este encuentro fue también una oportunidad para renovar el compromiso de ser discípulos misioneros, llevando el mensaje de la resurrección a todos los rincones de nuestras comunidades.
Sin duda, fue un tiempo de gracia y gran bendición para todos los que participaron.
Jóvenes Peregrinos de la Esperanza
“Familia unida, reconciliada y alegre”. Este fue el lema de la Pascua Juvenil en la diócesis de Sumbe, que tuvo lugar del 1 al 4 de mayo en las cinco vicarías.
El lema se inspiró en el Año Jubilar que estamos viviendo como Iglesia en todo el mundo, Peregrinos de la Esperanza, convocado por el recordado Papa Francisco. La otra parte del lema fue tomada del lema del jubileo de la diócesis de Sumbe, que este año, en agosto, celebrará sus 50 años: Familia unida, reconciliada y alegre.
En la vicaría litoral, donde nos encontramos nosotras, las FMMDP, participaron 211 jóvenes, entre ellos 12 jóvenes de nuestra familia carismática. Fueron días de oración, formación, reflexión, compartir y convivencia fraterna entre la juventud de las cinco parroquias que componen esta vicaría litoral.
Reflexionamos sobre los temas: el sincretismo religioso, el matrimonio (civil, el sacramento del matrimonio y el “alambamento” o matrimonio tradicional), y el legado del Papa Francisco a la juventud.
También tuvimos testimonios vocacionales, oraciones y celebraciones eucarísticas. La misa de clausura fue presidida por el primer obispo de la diócesis, Mons. Zacarias Kamuenho, quien habló a los jóvenes sobre la importancia y la necesidad de anunciar a Cristo vivo y resucitado a otros jóvenes.