El día 14 de diciembre, en la parroquia San Benito de Zagnanado, nuestras hermanas Estelle e Immaculée hicieron su Profesión Perpetua.
En una solemne eucaristía celebrada por Monseñor Eugène Cyrille Houndekon y en presencia de la hermana regional de África, Linda Síssimo y todas las hermanas de Benín, los laicos y el pueblo de Dios, nuestras hermanas pronunciaron su Sí definitivo de vivir el seguimiento de Jesús como Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor.
Después de recibir la Profesión por la representante de la Madre General, las profesas perpetuas expresaron cada una su entrega con un símbolo:
- Estelle ofreció a Dios como símbolo de su consagración una estrella diciendo: “En la historia de mi vocación, me encontré con personas radiantes que como una estrella me indicaron el rumbo hacia Dios. En mi discernimiento comprendí que mi vocación es ser también una estrella para los demás. En la viña del Señor quiero ser estrella para guiar, acompañar y dar vida a quienes me rodean. Sí, ser estrella a través de las buenas obras, por pequeñas que sean, los pequeños gestos de amor cada día y a través de mi cercanía, mi sencillez, mi alegría, mi disponibilidad y la entrega total de mi ser.”
- Immaculée ofreció como símbolo de su consagración agua explicando: “En manos de mi Dios, quiero ser como esta agua, disponible para usar dondequiera que surja la necesidad. Quiero ser un instrumento útil, dócil, humilde, que lleve la paz a todos aquellos a quienes soy enviada. Cada día me esforzaré por alcanzar el ideal de la vida consagrada. ¡Que la Virgen Purísima me ayude en este camino de entrega total a Dios!”