El 5 de septiembre de 2026 se llevó a cabo una Jornada de formación de jóvenes FMMDP en la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima de Chimadzi-Tete, bajo el lema: «La vocación de María Ana Mogas y de San Francisco de Asís». La formación fue dirigida y dinamizada por la hermana Jacinta Francisco y una de las líderes juveniles, Isabel.

Francisco de Asísexpresaba la hermana en su exposición—, al igual que cualquier hombre de su tiempo, deseaba ser caballero y aspiraba a ser alguien importante, de gran reconocimiento ante los demás. Inicialmente, Dios pareció confirmar sus planes, mostrándole que tenía grandes proyectos para él. Sin embargo, el camino que Dios le presentó para alcanzar tal meta era muy diferente del que Francisco había idealizado. Aquí radica el mérito de Francisco: ser capaz no solo de escuchar, sino principalmente de acoger la voz que habla a su corazón, de estar disponible para oír y de predisponerse a recorrer nuevos caminos.

Por su parte, María Ana Mogas descubrió su vocación de seguir a Jesús en la parroquia de Santa María del Mar, en Barcelona, ​​bajo la guía de su confesor, monseñor Gorgas. A los 21 años, ya poseía una rica personalidad humana y espiritual, capaz de asumir los compromisos más sagrados y firmes.

María Ana, fiel a lo más profundo de sí misma, lo arriesga todo. Quiere seguir a Jesús como Francisco de Asís: pobre, muy pobre, en humildad, confiando su seguridad únicamente en el Señor… ¡Bienaventurados los pobres de espíritu…! Las sorpresas de la vida. María Ana no lo sabe, pero es una de las muchas mujeres —y hombres— que, en aquellos años, desde la fidelidad al Espíritu y a su tiempo, promueven (casi siempre contra viento y marea) las semillas de una nueva Vida Religiosa apostólica que marcará los siglos XIX y XX con una expansión y fecundidad inesperadas.

San Francisco de Asís y María Ana Mogas tuvieron una misión muy importante en la Iglesia y en la sociedad. Francisco como padre; María Ana como madre, progenitora y guardiana. Fueron llamados a ser presencia de amor, fe, educación y unión para el pueblo de Dios.

En ellos destacamos estos pilares:

    1. María Ana Mogas como Madre: transmitió la fe a los niños y a los necesitados.
    2. San Francisco como guardián: promover la paz y el bien.
    3. San Francisco y María Ana Mogas en la Iglesia: sirvieron y participaron activamente en la evangelización.

De San Francisco y María Ana Mogas aprendemos la oración, la honestidad, la humildad, el respeto, el trabajo, el perdón y la caridad.

Al finalizar la formación, siguió el momento de compartir un refrigerio con todos los jóvenes. Concluida la convivencia, cantamos el canto de acción de gracias, alabando a Dios por el don de la vida y de la vocación.

No dia 05 de Setembro de 2026,  realizou-se uma formação de jovens FMMDP na Paróquia Nossa Senhora de Fátima de Chimadzi-Tete , com o tema: A vocação de Maria Ana Mogas e de São Francisco de Assis. Dirigiram e dinamizaram essa formação a irmã Jacinta Francisco e uma das líderes  dos jovens, Isabel.

Francisco de Assis, –expressava a irmã na sua explanação– tal como qualquer homem do seu tempo desejava ser cavalheiro, ambicionava ser alguem importante, de grande reconhecimento diante dos outros. Deus inicialmente pareceu confirmar os seus planos, mostrando-lhe que tinha grandes projectos para Francisco. No entanto, o caminho apresentado por Deus para alcançar  tal metaera bem diferentedaquele idealizado por Francisco. Aqui surge o merito de Francisco: ser capaz nao apenas de escutar, mas principalmente de acolher a voz que fala ao seu coração, de estar disponivel para ouvir e predispor-se a percorrer novos caminhos.

Enquanto que para Maria Ana Mogas, na paróquia de Santa Maria del Mar, em Barcelona, descobriu sua vocação para seguir Jesus, sob a orientação de seu confessor, Monsenhor Gorgas. Aos 21 anos já era dotada de uma rica personalidade humana e espiritual, capaz de assumir os mais sagrados e firmes compromissos.

Mª Ana, fiel ao mais profundo de si mesma, arrisca tudo. Quer seguir Jesus como Francisco de Assis: pobre, muito pobre, em humildade, confiando a sua segurança apenas no Senhor… Bem-aventurados os pobres de espírito…! As surpresas da vida. Mª Ana não sabe, mas ela é uma das muitas mulheres, e homens, que, por estes anos, desde a fidelidade ao Espírito e ao seu tempo, promovem, contra vento e maré quase sempre, sementes de uma nova Vida Religiosa apostólica que preencherá os séculos XIX e XX com uma expansão e fecundidade inesperada.

São Francisco de Assis e Maria Ana Mogas  tiveram  uma missão muito importante na Igreja e na sociedade. Francisco como pai, Maria Ana como mãe, progenitora e guardiã. Eles foram chamados a  ser presença de amor, fé, educação e união do povo de Deus.

Neles destacamos esses pilares:

    1. Maria Ana Mogas como Mãe: transmitiu a fé nas crianças e necessitados.
    2. São Francisco como guardiã: promoverm a paz e o bem.
    3. São  Francisco e Maria Ana Mogas na Igreja: serviram e participaram activamente na evangelização.

Aprendemos de São Francisco e Maria Ana Mogas a Oração, honestidade, humildade, respeito, trabalho, perdão e caridade.

Terminada a formação, seguiu o momento de partilha de algum lanche com todos os jovens. Terminado o momento de confraternização  cantamos o cantico de acção  de graças  louvando a Deus pelo dom da vida e da vocação.