La III Jornada Nacional de la Juventud se celebró del 3 al 7 de diciembre en Maputo, Mozambique. La ceremonia inaugural tuvo lugar en la Catedral Diocesana de Maputo, presidida por el obispo Dom Carlos. En su homilía, invitó a los jóvenes a disfrutar de la alegría de la fe, pidiéndoles que repitieran con él estas palabras:
«Somos la Luz. Somos la Fuerza. Somos la Alegría».

Según el obispo, la alegría es el primer paso de la misión, porque un cristiano triste no convence a nadie.
Somos importantes para Dios, para la Iglesia y para el país. El misionero es alguien herido por el encuentro con Jesús. El misionero tiene el espíritu de cercanía, escucha y compasión, pues somos grandes a los ojos de Dios. El Evangelio de hoy nos advirtió, en su lenguaje cotidiano, que ser misionero no es un lujo, sino un simple siervo de Dios.
Ese fue un gran día, porque celebrábamos la festividad de uno de los grandes santos, San Francisco Javier.
“¡Somos el presente y el futuro de la Iglesia!”, gritaban en voz alta los jóvenes, repitiendo junto al Obispo.
La juventud es el corazón de la misión.
La Jornada estuvo coronada por buenos momentos como conferencias, catequesis, reflexión en grupo, salidas y diversas actividades recreativas, que marcaron el segundo día del evento en Boane.
En la Catedral de Maputo se celebró el Vía Crucis, con la participación de numerosos jóvenes peregrinos. Fue un momento único y maravilloso de convivencia, compartiendo la experiencia de cada joven, un momento de fraternidad, comunión, reconciliación, conversión y encuentro con Dios.
Agradecemos al Instituto por brindarnos esta oportunidad de tomar parte en esta Jornada, dando a conocer el mundo juvenil de la familia FMMDP en Mozambique. A cada hermana y hermano, extendemos también nuestro más sincero agradecimiento por sus oraciones durante este tiempo de gracia.
Que María, Madre del Divino Pastor, sea siempre nuestra mediadora en cada paso de nuestra misión.
Galería de FOTOS

A III Jornada Nacional da Joventude teve lugar nos dias 03 a 07 de Dezembro em Maputo. A abertura aconteceu na catedral da Diocese de Maputo, sob a presidência do Bispo Dom Carlos. Na sua homilia, convidava aos jovens a desfrutarem da alegria da fé católica, tendo pedido aos jovens a repetirem com ele estas palavras:
«Nós somos a Luz. Nós somos a força. Nós somos alegria».
Segundo o Bispo, a alegria é o primeiro passo da missão, pois um cristão triste não convence a ninguém.
Somos importantes para Deus, para igreja e para o país. O missionário é alguém ferido pelo encontro com Jesus. O missionário tem o espírito de proximidade, escuta e compaixão, uma vez que nós somos grandes aos olhos de Deus. O evangelho do dia advertia-nos, na sua linguagem quotidiano, que o ser missionário não é luxo, mas sim um simples servo de Deus.
Naquele dia era um grande dia, porque celebrávamos a festa de um dos grandes Santos, São Francisco Xavier.
«Nós somos o presente e o futuro da igreja!», gritavam os jovens em alta voz repetindo juntos com o Bispo.
A juventude é o coração da missão
A Jornada foi coroada pelos bons momentos tais como: palestra, catequese, reflexão em grupo, passeio, entre várias actividades recreativas, que marcaram o segundo dia do evento em Boane.
Na Catedral de Maputo, houve via sacra, tendo contado com a participação de muitos jovens peregrinos. Foi de facto, um momento único e maravilhoso de convívio, partilha de experiência de cada jovem, momento de fraternidade, comunhão, reconciliação, conversão e encontro com Deus.
Agradecemos ao instituto por ter nos proporcionado esta oportunidade de fazer parte desta Jornada, dando a conhecer o mundo jovem FMMDP em Moçambique.
A cada irmã ou irmão vai o nosso muito obrigado pelas orações durante este tempo de graça. A Maria Mãe do Divino Pastor seja sempre nossa medianeira em cada passo da nossa missão.