La hermana Mabel Castán, Superiora General de las FMMDP, felicita la Navidad y el Nuevo Año a toda la familia de María Ana, invitándonos a ser peregrinos de esperanza, tejiéndola en lo cotidiano.
Queridas hermanas y hermanos:
El Dios encarnado nos lleva siempre a la ESPERANZA, porque es un Dios que nunca deja de manifestarse, que camina y protege al pueblo con su sagrada sombra, que lo nutre y sostiene, que pone en boca de los profetas palabras que alientan la justicia y la dignidad. Un Dios al que nadie puede mirar y a la vez un Dios que se hace cuerpo, rostro, llanto, gateo, canto… Niño.
Jesús es nuestra esperanza. Es la vida abriéndose paso a lo largo de la historia. Necesitamos seguir tejiendo el hilo multicolor de la esperanza en lo cotidiano, en la familia, en el trabajo, en la misión, acompañando y cuidando tantas intemperies… Allí y aquí y más allá, donde a veces nos toca llorar y otras reír; donde los sueños, los proyectos, las iniciativas de la vida más amenazada encuentren apoyo y acogida.
Queridos hermanos y hermanas, unidos en el carisma de María Ana, que esta Navidad la ESPERANZA se haga más fuerte, y con ella entremos al Nuevo Año con valentía, peregrinos, siempre en búsqueda, sintiéndonos hermanos con todas las criaturas y entonando juntos ese cántico de acción de gracias y alabanza: “Alabado seas, mi Señor, por todas las criaturas”.
Que el cielo proclame, una vez más, la gloria de Dios y la PAZ sea posible en todos los pueblos de la tierra.
¡Feliz Navidad!
Querida Hna Mabel, poder escribirte hoy es uno de los triunfos de la Esperanza. Somos testigos de la Gracia de Dios con nosotros. Que Él nos sostenga con sus bracitos para que podamos alegrarnos en cada despertar. Unidas…unidos siempre! Paz y Luz en este tiempo de Navidad!!!