El 8 de diciembre no es un día cualquiera, pues formará parte de nuestras vidas por ser el día en que celebramos la fiesta de la Inmaculada Concepción y la entrada a nuestro postulantado en la comunidad de Luanda (Angola).

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, para que vayáis y déis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.». (Juan 15,16)

Este versículo es una fuente de motivación para nosotras, que deseamos seguirlo de cerca, en los pasos de María Ana Mogas.

Con mucha alegría alabamos y agradecemos a Dios por el don de la vida, por la alegría de la llamada a la vida religiosa en esta familia de María Ana Mogas.

Damos gracias al Señor por haber aceptado nuestro deseo de ofrecer nuestra humilde vida a sus proyectos. Contamos con su apoyo y pedimos su ayuda en este camino aún inexperto.

Agradecemos a las hermanas que nos han acompañado desde los encuentros vocacionales; nuestra gratitud por la fuerza y el ánimo que siempre nos han dado.

Y agradecemos al Instituto de las Hermanas Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor por aceptarnos como postulantes.

Pedimos al Señor que nos ayude a vivir según su Palabra, y que María, Madre del Divino Pastor, y María Ana Mogas, nuestra fundadora, intercedan por nosotras ante Dios.

Nuestros abrazos de gratitud.

Justina Cahango Santos
 Inocencia María Kapeiwa
 Rosária Manuel Laurindo
 Maura Pintinho Da Costa
 Guilhermina Da Costa Guimarães