
El Equipo General de Formación Permanente nos envía el segundo esquema de oración-celebración en torno a otro de los elementos del Cántico, esta vez la hermana luna.
A los versos del sol le sigue una estrofa femenina y nocturna dedicada a la luna y a las estrellas. A la presencia solitaria y única del sol se yuxtapone ahora la compañía fraterna que incontables estrellas ofrecen a la luna.