"Cristo llamó personalmente a sus apóstoles, los preparó con amor paciente y los envió a predicar el Evangelio. Hoy, como entonces, el Señor continúa invitando a su seguimiento. La llamada que dirige a cada una está unida a la exigencia de una preparación adecuada que ayude a dar una respuesta libre y generosa en cada momento". (Constituciones, 122)
Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor
V ivir   en   dinámica   vocacional   nos   exige   una   formación   integral   y   continua   que   nos   capacite para dar una respuesta evangélica a los desafíos de nuestro tiempo. Este   deseo   creciente   "de   fidelidad   a   nuestra   vocación   de   consagradas   para   la   misión evangelizadora   de   la   Iglesia"   (C   143)   nos   anima   a   entrar   en   un   proceso   continuo   de formación    que   nos   lleve   a   encarnar   el   Carisma   con   expresiones   actuales   capaces   de sintonizar   con   los   hombres   y   mujeres   de   hoy,   y   a   dar   respuestas   significativas   a   los desafíos de este momento, colaborando en la realización del plan salvífico de Dios.
L a   experiencia   creyente   de   María   Ana   Mogas    inspira   nuestro   itinerario   formativo, situándolo   en   la   tradición   de   la   Tercera   Orden   Regular   franciscana.   Desde   esta espiritualidad,    estamos    llamadas    a    vivir    en    un    dinamismo    de    constante conversión ,    buscando    en    todo    momento    vivir    el    Evangelio    "en    espíritu    de oración,        pobreza    y    humildad",    de    modo    que    nuestras    Comunidades    den testimonio con la palabra y con las obras. M aría,   Divina   Pastora ,   a   quien   María   Ana   llamaba   "Suprema   Abadesa" ,   alienta   y estimula    nuestra    opción    de    vida    evangélica.    Ella    es    Maestra    de    nuestro seguimiento   incondicional   a   Jesús   y   de   servicio   a   los   hermanos   y   acompañante de nuestro itinerario formativo.

Nuestro estilo de formación

Itinerario formativo

Este proceso integral de formación se realiza a lo largo de estas etapas: postulantado, noviciado y juniorado, precedidas por el aspirantado y culminadas con la preparación de la profesión perpetua. Tiene por objetivo "ayudar a la joven a tomar conciencia de su vocación y a responder progresivamente a ella como FMMDP" (C 127)
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